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Archives for : Personal

Nostalgias de escuchar su risa loca…

En este último tiempo donde el ritmo “tsunámico” de mi vida me revolcó por la arena y las piedras, al mismo tiempo de acariciarme con abanicos de sol. Decidí detenerme un instante,  bajar al suelo, poner el pié de apoyo de mi bici, respirar hondo e intentar hacer memoria de las cosas que dejé atrás.

Descubrí que mi mochila sigue siendo igual de pesada, porque continúo arrastrando conmigo la mayoría de mi equipaje.
Pero… en ese recuento y checklist de cosas que se me quedaron en mis otros pantalones, encontré que había personas a las que nunca les había dado la dirección postal de mi nueva vida. (desde hace varias mudanzas ya).
Y entre primos, tíos, y hasta viejos amigos de la infancia, ahí estaba mi papá.
Los números iban aumentando la cuenta, y el reloj sumaba días, meses y muchos años.
Al llegar a diez, me detuve y dije… “es posible?”
Y ahí me quedé con la idea, (casi como un remordimiento), dando vueltas en mi cabeza.

Algunas semanas después de mi toma de conciencia del tiempo que no veía a mi padre, mágicamente aparece una solicitud de amistad en el triturador de intimidad (facebook),
y mi cara se lleno de dientes, y la emoción no me dejaba arrastrar el mouse hacia el botón de “aceptar”.
No! no era mi papá… porque para los de su generación (salvo excepciones), lo más cercano a la tecnología es usar la tarjeta SUBE para viajar en tren.
Era mi prima hermana, la que de niños era mi compañera de juegos, mi cómplice de floreros rotos y mi secuaz en caramelos robados al frasco de dulces de la abuela.

Ella… quien supo ser la hermanita que nunca tuve, y hasta mi “entregadora” oficial de amigas sin novio. Finalmente tenía un perfil en facebook y se decidió a buscarme. (Algo que yo había intentado sin éxito hace un par de años cuando ella aún no había caído en la tentación de la red social).
Fue instantáneo… le respondí con un mensaje privado enviándole todos mis datos de contacto (hasta el numero de mi seguro social).

Al cabo de de 2 días nos encontramos hablando por teléfono durante unas 3 horas. Conversación que comenzó en mi trabajo, siguió en el tren mientras viajaba y culminó unos minutos antes de ponerme los rollers para hacer la “Masa Crítica”.
Creo que tuvieron que ponerme suero esa noche, porque me deshidraté por la lengua. Hicimos, en 3 horas, un resumen de 8 años sin vernos.
El tema de mi pensamiento reciente surgió en la charla.  Ella, como era de esperarse, sin siquiera una preposición en su oración, me increpó a que lo busque, y me ofreció ser mi piloto en la travesía (yo no uso automóvil desde hace unos 3 años ya).
En escasos 3 días, desde la charla inicial, ya me encontraba cocinando en su casa y armando la logística del viaje al centro de la nostalgia.
Organizamos ir a verlo (sin darnos cuenta de la fecha),  el siguiente domingo libre para ambos. (casualidad o causalidad… era el día del padre aquí en mi país).

La emoción embargaba a mi prima, y una sensación rara me recorría el cerebro y hasta el pecho. No se trataba de extrañarlo, a pesar de sentirlo, sino de una extraña nostalgia de momentos construidos en mi mente como una memoria inventada de las cosas vividas con mi padre.  Nunca estuvo muy presente en mi adolescencia, pero hubo momentos claves de mi vida que le pertenecen.
Y así me sentía… mezcla rara de ansiedad, nostalgia, y hasta un cierto temor de no enfermarlo con la emoción de una sorpresa tan grande.

Los movimientos tácticos y hasta espirituales de mi prima consiguieron una locación, un contacto local (otro de mis primos que vive cercano a él), y hasta un numero de teléfono para coordinar nuestra llegada ese día.

Resumiendo,  (como me cuesta el resumen), ese domingo día del padre, llovía, el clima invitaba a quedarse en la cama con el control remoto de la TV, y tapado hasta la nariz.
Empezaba a encontrar la excusa perfecta para posponer la visita sorpresa, (supongo que en todos esos sentimientos, comenzaban a aparecer los nervios, y quizás cierto temor de romper con realidad el momento fantaseado en mi cabeza). Sumado a esto, la noche anterior estuve reunido con un grupo de amigos maravillosos llenos de energía y vitalidad que me mantuvieron sin dormir a pura alegría y risas.

Estaba todo dado para cancelar y re programar el viaje. Pero me olvidé quien era mi socia en esta aventura. Ella se encargó de portarse como mi hermana mayor esta vez.  Con solo dos palabras, me hizo ponerme de pie y encarar el viaje.

Llegamos… entre charlas de otros temas y risas. Mientras más nos acercábamos a la localidad donde vive mi papá el silencio iba ganando el habitáculo del auto.

Después de saltar de una posible casa a otra en donde podría estar ese día (no sabía que iríamos), lo encontramos.

Mi primo, (nuestro contacto local), bajó del auto y fué a su encuentro en la vereda.  Y al minuto bajé yo y pude ver como su cara se transformaba de calmada a emocionada, y sus ojos se volvían espejos que devoraban las palabras que no salían de su garganta.

Nos abrazamos en silencio, y finalmente él habló primero “No sabes cuanto le rezo a Dios todos los días por tu bienestar y pidiéndole por este momento”
Nos quedamos abrazados unos segundos que no terminaban nunca.
En dos o tres propuestas sobre que hacíamos ahora. Mi “piloto” resolvió expeditiva y firme hablandole a mi padre “Te venís con nosotros… y mañana o pasado te volves. Tenes algún compromiso que no puedas dejar?”

A las dos horas estábamos sentados en casa de mi prima, intentando encontrar un principio para la conversación que mezclaba temas, y momentos de recuerdos y futuro.
Después del primer segmento de vértigo, casi embriagador, pudimos relajarnos y hablar.  Sin preguntas ni reproches sobre el tiempo que pasó, solo curiosidad de saber del otro.

La noche se devoró la timidez del principio. Las risas y los recuerdos se adueñaron de la reunión.

Hablamos de tango (mi papá fué un gran cantor de tango antes de consagrar su vida al camino espirtual), cantamos algunos, y hasta criticamos otros.
Recordamos a los que ya no están con nosotros e impulsamos la idea de seguir reuniendo a los demás miembros de la familia que dejé, siempre presentes, pero algo abandonados de mi presencia.

Las nostalgias se convirtieron en proyectos, las ausencias en encuentros, y hasta lo convencí de que aprenda a usar el celular que le regalé para tenerlo más cerca y mas en contacto todos los días.

Volviendo a casa con un montón de sensaciones mezcladas, y habiendo vivido un día como hijo. Encontré el final del día perfecto. Mi hijo, de visita esperando en casa para cenar conmigo y que le contara todo lo acontecido.

Ese día lo construyeron entre muchas personas que amo. Mi hermana de la vida (prima materna), compañera de vida, de ruta y hasta de aprendizaje, mi prima paterna (capitana de esta travesía), mi hijo adorado que prestó a su padre por todo un día del padre para que pudiera redondear un ciclo.

Acaba de comenzar un viaje y una renovación de equipaje, y espero poder ordenarlo y juntarlo todo antes de finalizar el año.

Pero todo eso será con el sonido de la alegría de mis seres amados. Esa risa loca de mi padre, esa risa pícara de mi hijo, y las palabras sabias de mis primas/hermanas que son las mujeres que hoy me cuidan y abrigan mi corazón.

Espero cambiar pronto toda esa nostalgia por sorpresas hermosas.

Allá voy familia.

El tipo de la computadora

Desde que comencé a ser reconocido en mi laburo como alguien que puede resolver los problemas que la computación le provoca a la gente, empecé a convencerme de que equivoqué el oficio.

Cuando todos creen que el tipo informático es un NERD que se la pasa sentado en la computadora descubriendo todo lo raro, nuevo y diferente que hay por internet,  la verdad es otra.
Ninguno de nosotros quiere realmente enterrar su vida social detras de una pantallita, o convertirla en una cyber-vida.
(bah! en realidad algunos sí… pero esos pertenecen a otra especie y trabajan en TN-Tecno o algun otro programa NERD)

Como les iba diciendo, nosotros en realidad buscamos lo mismo que cualquier persona, (fiesta, alcohol y de ser posible sexo), pero un montón de prejuiciosos/as de mierda nos condenan a una sillita giratoria con respaldo reclinable y un muñon con luz roja llamado mouse.

Finalmente largas tu día de mierda dejando todo listo para que las compus sigan laburando solas (porque los techies tenemos mas de una computadora para que hagan multi tareas, y automatizamos todo para que no nos consuma la vida).

Entonces… te bañas, te pones tu mejor ropa (acá si, reconozco que algunos “cuadraditos” buscan por internet como mejorar su binario gusto por la moda),
continuando… te peinas, te lookeas, y cargas la música de tu gusto en tu “loquesea” teléfono, mp4, tablet, whatever.

Salis entusiasmado a esa fiesta donde sabes que habrá un número importante de mujeres/hombres aliens o lo que sea que te guste, y encaras para el ámbito de jarola con 100/100 de confianza.
Llegas…
Saludas, y te presentan primero que nada al dueño de casa…
Y no… No te presentan diciendo: “Che! Alejandro! este es Pablo, mi amigo el que invité”
No… ese… tu amigo, un reverendo soretón, lo hace diciendo: “Che Ale, este es mi amigo el que labura en sistemas”
Chau! Precisamente en ese momento, donde ni siquiera te tomaste un trago, la fiesta “tira pantalla azul” para vos.
El tipo te mira medio tímdo e indeciso de encararte o no, pero como es el dueño de casa y vos sos un invitado del amigo de un amigo suyo, cree tener el derecho de

cobrarte la entrada con un: “ya que te tengo acá, te hago una preguntita?”
Nótese el “TE HAGO” y no el “TE PUEDO HACER UNA PREGUNTITA?”
En ese instante empezas a ver una barrita llenandose delante del tipo, que va cargando la pregunta que te va a disparar dentro de 5 segundos…
(encima tiene banda ancha, carga rapidisimo y la saca antes de que puedas evadirte)
“Mira, tengo la compu que me esta tirando unos carteles raros y me anda re lenta”
“no le pagarías una mirada y me decis si necesito ponerle mas memoria o algo de eso?”
La puta madre… memoria tendría que tener yo para recordar que siempre que digo de que laburo me salen con estos muertos, que encima no tienen nada de desafío porque el 98% de los casos se trata de Windows y su deformidad nativa.

Contestas muy poco convencido de tu intento de esquivar lo que viene.
“Si, dale… despues te le pego una mirada”
Es como que sabes que por mas que hagas los movimientos de Neo en Matrix, o tengas los reflejos de Bruce Lee, el golpe viene derecho a tu intención de ponerla o al menos ganar algo.
“mirá, si tenes dos minutitos te muestro donde esta y le pegas una mirada ahora asi despues te olvidás del tema?
Nunca son 2 minutitos… 2 minutitos le lleva a Windows arrancar, y despues otros 5 mas terminar de cargar toda esas porquerías que instalan a mansalva navegando paginas de poker o reptando por sitios porno.

Lo seguis hacia el estudio, (en el mejor de los casos), porque algunos suelen tener la PC en la habitación.
Te la señala, y te dice: “ahi la tenes… pero mira que tengo cosas importantes de laburo ahi eh!”
Si son tan importantes porque mierda la usas para boludear por internet o como laboratorio de ensayo de armas quimicas?
No te acordabas de eso mientras instalabas cuanta toolbar aparecia, que el babylon translator, que la barra de MSN Plus, que la barra de busqueda rápida de hospedajes en Japón… como si fueras a viajar a Japón HDP!!!
Te sentás, miras al rededor, y ves que estas en la habitación del chabón, y encima no se queda… te “instala” ahi y se va a la fiesta.


Vos dudas por un instante si quedarte o salir por la ventana y no volver más, pero te quedas por no hacer quedar mal al hijo de puta que en la puerta te puso el brazalete con la estrella de David cuando te presento al dueño de casa.

OK… te mentís una vez mas diciendote “bueno… le pego una limpieza rápida y vuelvo a la fiesta”
No… la maquina es un experimento nazi donde Menguele probaba la clonacion de organismos.
En ese instante, es cuando empezas a putearte mentalmente por la situación donde una vez más quedaste.
“soy un boludo… siempre lo mismo… yo me pregunto, si fuera proctólogo, me pedirían que les meta el dedo en el culo?”
Porque carajos no me dedique a arquitectura?
si pareciera que en el pabellón III de Ciudad Universitaria tomaran castings para el ingreso de las modelos que estudian esas carreras de diseño, imgen y otras yerbas.

Acá estoy una vez más escribiendo este post mientras abajo en la fiesta hay gente bailando, emborrachandose, algunos teniendo sexo en el lavadero, y otros fumando cosas raras en el patio del fondo.
Me siento como un ginecólogo, que trabaja donde otros se divierten.

Termino este post, y me rajo por el balcón que da a un árbol y al jardín del frente.
me pateo unas cuadras hasta la avenida, me tomo un taxi y me voy a embriagar a casa, mientras actualizo mi Ubuntu en la notebook.

Vacaciones… del trabajo y de las personas

Tengo un amigo, de buena posición (suele sentarse en la silla con la espalda derecha 😛 ) , quien me contó que ha vacacionado de toda su familia.

Mandó a la mitad a la playa y la otra parte a las montañas.

A todos en lugares all inclusive, y con lo necesario para pasarla V.I.P.

Mi guiño pícaro al enterarme, fue preguntarle sugerentemente en que gastaba su tiempo. (intuyendo salidas nocturnas, o “pirateadas” acordes)

A lo que él respondió,
– “en mi ondulante libertad”

Al no entender a que se refería le pedí que aclare…

– “Mirá, desde que nacieron mis hijos, luego empezaron a caerles primos, amigos, novios/as, no tengo espacio propio en mi casa (me refiero a toda ella,  mas allá de mi estudio), para andar con comodidad.  Y por fín ahora, sin ninguno de ellos pululando, ni mi mujer ni anexos, estoy libre para disfrutar toda la casa”

+ “Ok (le respondo yo), pero decime, a que te referís con ondulante?”

– “Alguna vez anduviste por tu casa haciendo todas las tareas cotidianas, ya sea cocinar, ver tele, prepararte un trago, sentarte en el sillón a leer, usar la caminadora, o lo que sea estando totalmente en bolas?  Bueno… a eso me refiero con *ondulante* libertad”

Me empecé a reir, y ahí entendí que uno sin darse cuenta, en algún momento comienza a perder (o abandonar), esa relación maravillosa con la desnudez, y casi que va perdiendo el deseo de disfrutarla.  Al menos gente como yo (medio pelos de clase media), que nunca han ido a una paradisíaca playa nudista.  Además, no es lo mismo, ya que no te podes rascar la nalga a lo Homero Simpsons, o “dejar ir uno” (si es garantizado que no trae “premio”),  o simplemente acomodar los “amigos” con la naturalidad de no disimular el gesto.

Despues de la charla con él, hice el intento en mi casa, y raramente a los 10′ tenia puesta la bata de toalla (salida de baño), y a los 30′ me vestí para ir al chino a comprar algo y no volví a recuperar mi ondulante libertad.

 

Creo que es hora de reencontrarme con el “andar en bolas”, siempre que sea dentro de las 4 paredes de mi casa, y no en mitad de Cabildo y Juramento.

Debería depilarme el abdomen y las gambas?  (Ja!  ni en pedo)

 

Saludos!

El embriagador efecto de la mirada del público

Después de un año de mierd* repleto de ausencias, presiones, y hasta devaluación. Puedo agradecer que tengo gente a mi lado que me brinda su cálida palmada en el hombro y su sincera patada en el culo cuando hace falta. (mi familia, mis amigos, y porque no hasta simples conocidos al paso)

Después de haberme aburrido de la rutina del trabajo, (y de los malos tratos), decidí darme algunos gustos que no tienen que ver con el dinero (cosa que la realidad nos anda mezquinando atodos hoy por hoy), sino con esas cosas que me gustan desde siempre y son mi costado lírico y artístico.

Decidí encargar pistas en mi tono para preparar unas canciones, y darme el “gustito” de volver a cantar. (gracias “Vasco” )
Si bien la mayoría de mis amigos son bastante mas actuales que mi época de lírico, algunos me han oido meter ruido en alguna que otra noche de Karaoke
en lugares como “ProBar” y “La Republica De Acá”.

Ahora he decidido darme el gusto de cantar, y empezaremos a trabajar con los ensayos durante mis vacaciones, para ver si comenzando el ciclo
post vacaciones de 2012 puedo juntar algunos amigos en un bar
(ojalá sea “La Faustina”), para hacer una zapada de canciones populares de diversos generos.

NO hay nada que me estimule mas que estar frente a otros brindándoles algo de lo que tenga para dar.
En el pasado reciente eran las conferencias de Software Libre (compartiendo mi humilde aporte tecnico), ante mas de 300 personas.
En el pasado lejano, fue el teatro y alguna vez tambien la danza (bailando Tango).
El efecto embriagador del publico (en el estreno), solo se asemeja a hacer el amor por primera vez con alguien.

Recuerdo los nervios, la ansiedad y esa adrenalina que burbujea en tus venas cuando estas por estrenar algo en un escenario.
La duda de si va a salir bien…
la misma duda luego, de si realmente salió bien o tus amigos te mienten solo por cariño o condescendencia.
Ese cóctel de aplausos,  palmadas en el hombro, palabras de halago…
A lo cual solo le falta la aceituna y es un Martini Dry a lo James Bond en sus mejores “pelis”

Alguno de estos días volveré a sentirme igual de excitado, alterado y porque no “embriagado”… espero tenerlos a muchos de uds. ahí.

Cuando se esté por dar, prometo anunciarlo por aquí, o por twitter, o algún medio de esos que te ayudan a hacer la catarsis diaria de gritar a los cuatro vientos lo que tenes ganas.